16/09/2017

Los héroes cotidianos de los huracanes

El celular de Alseen Bell sonó mientras estaba en la sala, contemplando la devastación que había dejado tras de sí el huracán Harvey en su hogar. La llamada era de su unión local, Houston Federation of Teachers, para preguntarle cómo la había afectado la tormenta y si necesitaba ayuda. "Fue como una respuesta a mis plegarias", dijo Alseen. En pocas horas, tres de nuestros miembros se encontraban junto a ella, retirando las alfombras, limpiando y dándole ánimo.

Hay muchas historias como esta después de los monstruosos y aterradores huracanes consecutivos, historias de coraje y compasión del personal de emergencias de Estados Unidos y otros socorristas, entre ellos, muchos educadores de escuelas públicas y sus uniones.

 

Randi WeingartenWeingarten con estudiantes en la escuela intermedia Holland en Houston el 15 de septiembre de 2017. Foto cortesía de Leslie Getzinger.

Tres historias representan lo mejor de Estados Unidos y un agradable contraste con la ansiedad que invade al país, una ansiedad avivada por horribles muestras de supremacía blanca, miedo a un conflicto nuclear, la anulación de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y la posible deportación de millones de jóvenes estadounidenses que se podría producir en consecuencia, y una economía manipulada a favor de los ricos.

Escribo esto en Houston, donde los residentes están comenzando la tarea hercúlea de recuperación tras los huracanes: limpiando fango, luchando contra el moho y formando una montaña de escombros que alguna vez fueron objetos atesorados. Resulta agotador tanto a nivel físico como emocional, pero los miembros de la American Federation of Teachers están tratando de que no sea tan así al asistir a sus estudiantes, colegas y miembros de la comunidad afectados por los huracanes Harvey e Irma.

Por ejemplo, Kristen McClintock, una maestra de educación especial en la escuela secundaria Westside de Houston, miembro de la HFT, pasó los días posteriores al huracán Harvey en el Centro de Convenciones George R. Brown, un espacio cavernoso lleno de evacuados, donde sabía que los niños con autismo se sentirían abrumados por el ruido y la conmoción. Kristen creó un área silenciosa, repartió audífonos con cancelación de ruido donados y trabajó con los niños con necesidades especiales.

También la escuela intermedia Holland en Houston, que recibió a estudiantes de una escuela cercana que sufrió enormes daños, al igual que las viviendas de la mayoría de los estudiantes. La AFT, en colaboración con First Book y la Barbara Bush Houston Literacy Foundation, proporcionó a todos los estudiantes libros escritos para ayudar a los niños a enfrentar traumas. En octubre, distribuiremos 36,000 libros nuevos entre los educadores de Houston para sus estudiantes y sus aulas. Se planean esfuerzos similares para Florida.

Las escuelas públicas en las áreas donde se produjeron los huracanes dieron albergue a millones de evacuados. En Florida, muchos albergues escolares de emergencia estuvieron a cargo de los maestros de las escuelas, el personal auxiliar, los enfermeros y el personal de conserjería y de la cafetería. Ahora, en los edificios de esas mismas escuelas que hace solo una semana servían como albergues, se vive la intensa actividad del inicio de un nuevo año escolar, que les permite a los estudiantes volver a la normalidad y brindarles apoyo para enfrentar los traumas y las pérdidas, incluso mientras el estado lucha por recuperar el suministro eléctrico.

Estas experiencias nos recuerdan la función central que tienen las escuelas públicas en nuestras comunidades y a la hora de asegurar el bienestar de los niños. Zeph Capo, presidente de la Houston Federation of Teachers, sabe lo importante que es para los estudiantes y el personal de la escuela volver a ponerse de pie y regresar a clases; por eso, lideró un esfuerzo para proporcionar a los miembros paquetes de asistencia, suministros de limpieza y ayuda monetaria. Nancy Vera, presidenta de la AFT de Corpus Christi, y sus miembros entregaron mochilas con artículos escolares esenciales a cientos de estudiantes que perdieron sus pertenencias en el huracán. Y en Volusia, Florida, el personal de la escuela primaria Indian River recorrió cada uno de los hogares para saber cómo estaban sus estudiantes después de la tormenta.

De eso se trata el sindicalismo. Muchos saben que luchamos por la igualdad y las oportunidades, pero nuestra primera reacción tras el desastre es: ¿cómo podemos ayudar? La AFT y nuestras uniones estatales y locales se comunicaron por mensaje de texto con 85,000 miembros en la zona de los huracanes en cuestión de días. A través de estos esfuerzos, identificamos a los miembros, estudiantes y comunidades que necesitaban todo tipo de ayuda, desde limpieza hasta víveres y albergue, y ayudamos a coordinar los esfuerzos de recuperación de los voluntarios.

La necesidad de asistencia es enorme, particularmente en el Caribe, donde las islas de San Juan y Santo Tomás sufrieron las mayores pérdidas de vidas y materiales. La AFT se está esforzando por ayudar. Cada dólar que se aporta al Fondo de Ayuda en Caso de Catástrofes de la AFT se destina a las víctimas de estas tormentas. Essentials for Kids Fund, una asociación entre la AFT y First Book para satisfacer las necesidades básicas de los estudiantes necesitados y brindar suministros para las aulas con recursos insuficientes, se ha ampliado para ayudar a las personas afectadas por los huracanes. Charity Navigator, un evaluador independiente de entidades de beneficencia, le da a First Book una calificación estelar, y los animo a que aporten al Essentials for Kids Fund en www.firstbook.org.

La solidaridad es fundamental para el propósito de una unión; nos cuidamos unos a otros: nuestros miembros, los estudiantes y los pacientes a quienes brindamos servicio y las comunidades donde vivimos. En estos tiempos de división, nos recuerda qué es lo que hace que Estados Unidos sea una gran nación: que las personas encuentren su humanidad común, que busquen el bien común y se preocupen por sus vecinos sin importar sus diferencias.

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