18/11/2018

Elegir para mejorar la vida de las personas

El año pasado, el representante de los EE. UU. Tom MacArthur (representante de N.J.) redactó una enmienda para derogar la Ley de Cuidado de Salud Asequible y permitir a las compañías aseguradoras aumentar las primas para personas con afecciones de salud preexistentes. La semana pasada, MacArthur perdió su banca frente a Andy Kim, quien en su campaña propuso ampliar el acceso a la atención médica. Kathy Hoffman, terapeuta del habla y miembro de la unión sindical en un distrito escolar suburbano de Phoenix, quedó tan horrorizada ante la incapacidad de Betsy DeVos de responder preguntas básicas de política durante su audiencia de confirmación que se postuló para el cargo de superintendente de Instrucción Pública en Arizona. La semana pasada, se impuso ante un antiguo congresista republicano, líder del movimiento de escuelas independientes.

 

Randi Weingarten con Gretchen WhitmerWeingarten (a la derecha) con Gretchen Whitmer, gobernadora electa de Michigan y miembro de la AFT. Foto por Adam Derstine.

El presidente Trump convirtió las elecciones legislativas en un referéndum sobre sí mismo, y usó el miedo y las mentiras para movilizar su base en una manifestación tras otra. Mientras tanto, los demócratas optaron por algo diferente al llevar a cabo campañas optimistas centradas en mejorar la vida de las personas: protegiendo a los estadounidenses en relación con afecciones preexistentes; fortaleciendo a las escuelas públicas; abordando la violencia con armas de fuego; enfrentando la deuda médica y estudiantil y la crisis de opioides; aumentando los salarios; garantizando Medicare, Medicaid y el Seguro Social; y reparando rutas, puentes y sistemas hídricos. Las elecciones legislativas enfrentaron al miedo con la resolución de problemas, y esta vez la resolución de problemas resultó vencedora.

Tan amplias victorias demócratas en la carrera por un lugar en la Cámara de Representantes, el gobierno y la legislatura de los EE. UU. no eran un resultado fácil de anticipar. La economía es fuerte según numerosas mediciones, aunque la mayoría de los estadounidenses no han visto los beneficios de esto reflejados en sus salarios. Y la manipulación republicana ha creado marcadores de distritos electorales y bancas estatales diseñados para otorgar al GOP un bloqueo impenetrable.

Pero el pueblo estadounidense envió un claro mensaje. Los estadounidenses votaron por controles al presidente Trump, y lograron arrebatar el control de la Cámara al GOP, que ha funcionado como un sello para Trump. Y han rechazado las políticas de miedo, división y mentiras de Trump, ya que han votado a favor de la decencia sobre la crueldad, la igualdad sobre los prejuicios y la democracia sobre la demagogia.

Estas elecciones demostraron un realineamiento del electorado. Casi 4 millones más de jóvenes votantes (de 18 a 29 años de edad) votaron en las elecciones legislativas de 2018 en comparación con las elecciones legislativas anteriores, y casi la totalidad de ese aumento en la concurrencia votó a favor de los candidatos demócratas. Los demócratas también se llevaron las mayorías de mujeres, votantes de buen nivel educativo, independientes y de minorías. Una escalada de votantes suburbanos eligió a los demócratas. Y los votantes de 45 años de edad en adelante se dividieron entre republicanos y demócratas, un cambio que el encuestador republicano Frank Luntz denominó "histórica y catastróficamente bajo para el GOP". 

Los votantes revirtieron las gobernaciones en Illinois, Maine, Michigan, Nevada, Nuevo México y Wisconsin. En estos estados, los gobernadores republicanos salientes habían socavado y habían quitado financiación a las universidades y escuelas públicas, habían despojado de derechos laborales a los trabajadores y habían repartido exenciones fiscales corporativas que precipitaron recortes abruptos en servicios públicos esenciales. Por otra parte, los gobernadores entrantes han detallado planes para revertir los daños, priorizar la educación pública y revitalizar los servicios y la infraestructura que necesitan las personas en sus estados.

Los votantes respondieron a una década de desinversión en educación pública y el ataque que la administración de Trump emprendió contra la educación pública y los estudiantes, incluidos los prestatarios estudiantiles, al elegir de manera arrolladora invertir en escuelas públicas y apoyar a los educadores. Los votantes de Arizona derrotaron una iniciativa de bonos. Y los votantes en al menos doce estados votaron para aumentar sus propios impuestos sobre la propiedad a fin de invertir más dinero en educación pública y superior, incluidos los salarios docentes.

Más de 300 miembros de la AFT se postularon a cargos electivos este año y más del 60% de ellos ganaron. En otra reprimenda al ataque de Trump frente a la diversidad, los funcionarios recientemente electos reflejan el maravilloso tapiz estadounidense: más de 100 mujeres fueron electas para la Cámara de Representantes y 12, para el Senado. Y hubo muchos casos de "primeros": las primeras mujeres estadounidense nativa y musulmana electas para el Congreso; en Maine y Dakota del Sur fueron electas por primera vez gobernadoras mujeres; en Arizona y Tennessee fueron electas por primera vez mujeres para el Senado; Connecticut y Massachusetts enviaron por primera vez mujeres negras a la Cámara; y en Colorado fue electo el primer gobernador homosexual.

Si bien los votantes eligieron candidatos que desean resolver problemas y mejorar la vida de las personas, nuestro trabajo no ha terminado. Seamos realistas: la victoria no tiene sentido a menos que se traduzca en cambios reales en la vida de la gente.

Los demócratas van a necesitar socios para poder aprobar cambios significativos. A fin de conseguirlo, la nueva mayoría de la Cámara necesitará aliados en el Senado, cuyo líder del GOP no tiene igual en las artes oscuras de obstaculizar a sus oponentes políticos hasta el punto de paralizarlos. Esto significa que nuestra defensoría continúa siendo inmensamente importante: presionar para lograr los resultados que la gente necesita, exigir controles sobre un presidente cada vez más autocrático y plantarnos contra el odio y la desunión. Y si las personas ven resultados, o ven quienes impiden esos resultados, esta elección puede dar comienzo a cambios aún mayores.

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